Moon. 2009, Duncan Jones


La mayoría de las veces, el género de ciencia-ficción ha estado ligado al cine en su vertiente más espectacular, y ha servido como vehículo para desarrollar historias de tintes épicos donde los efectos especiales tienen protagonismo. Sin embargo, también hay películas como “2.001. Una odisea en el espacio”, “Solaris” o “THX-1.138”, que buscan mayor introspección aprovechando la libertad que permiten los escenarios y argumentos. “Moon” es un ejemplo de película pequeña que aspira a algo grande, de experimento y de juego retórico que cuenta con el atrevimiento característico de una primera obra. Con un argumento ciertamente original, que bien podría haber firmado Bioy Casares, “Moon” presenta una situación insólita en un entorno atípico, lo que sirve al director Duncan Jones para elaborar un cuento triste y amargo cuya emoción contenida juega a favor del relato en todo momento. “Moon” es una producción británica ambientada en un futuro no muy lejano, y nos presenta a un astronauta que se encuentra aislado en la luna durante un periodo de tres años en una excavación minera. Su contrato está a punto de finalizar, hasta que descubre un terrible secreto que le concierne. El pulso firme de Jones, que no divaga ni toma salidas falsas para concluir su fábula, sumado a la labor interpretativa de Sam Rockwell en una verdadera exhibición de talento, un monólogo inspirado y complejo, elevan esta película hasta cotas muy altas. El trabajo de Rockwell es brillante, y tiene la grandeza de ser ambicioso sin parecerlo, de aspirar a mucho menos de lo que termina ofreciendo. Sin duda supone la consagración de un actor que nunca ha evitado los riesgos, y que alcanza en “Moon” la madurez que consiguen pocos en el oficio. Insólita y fascinante, serena y mesurada, “Moon” es uno de los comienzos más prometedores de los últimos años en la carrera de un director que tendrá muchas cosas que decir en el futuro.

A continuación y como curiosidad, un cortometraje de los años ochenta rodado en 8 mm, con un bisoño Sam Rockwell.


No hay comentarios:

Publicar un comentario