Las dos tormentas. "Way down East" 1920, David W. Griffith

Para que el cine fuera cine, pioneros como David W. Griffith debieron echar mano a los referentes que tenían más cercanos: en el aspecto visual, recurrieron a la pintura y a las posibilidades que la fotografía y su técnica podían aportar. En lo narrativo, la novela y sobre todo el teatro fueron la base para adaptar argumentos, personajes y situaciones a la gran pantalla. Griffith supo aprovechar estas materias primas para desarrollar un lenguaje en ciernes, ordenando las palabras que articulaban una nueva forma de expresión capaz de reinterpretar, por primera vez, siglos de cultura culta y popular de un modo directo y accesible a todos los públicos. Esa fue la grandeza de los primeros directores y así deben ser tenidos en cuenta. Al mismo tiempo, los pioneros del cine en Europa introdujeron las vanguardias otorgando a las películas el rango de artísticas y sacándolas para siempre de las barracas de feria. Autores como Murnau y Eisenstein redujeron el texto de sus obras hasta la mínima expresión, algo que Griffith no pudo igualar debido a la fuerte dependencia de sus historias respecto al material literario original, casi siempre piezas de teatro y folletines novelescos como "Las dos tormentas", a partir de un texto de Lottie Blair Parker.
El guión de esta película alterna las situaciones cómicas con las dramáticas, dándole relevancia a las segundas, por medio de una galería de personajes que se corresponden a arquetipos reconocibles y muy funcionales (la joven inocente, el Don Juan, el romántico soñador, el padre puritano...) El aprovechamiento de los diferentes decorados denota el dominio de la puesta en escena de Griffith, trascendiendo los márgenes teatrales a través de elipsis, flashbacks y demás herramientas narrativas. Su musa habitual, Lillian Gish, realiza una interpretación sentida y esforzada dentro de los parámetros de la época, más cercanos a la pantomima, en un personaje que pone en tela de juicio la hipocresía de ciertas costumbres y las profundas diferencias entre sexos y clases sociales. "Las dos tormentas" es un drama de alto voltaje cuyo desenlace, lleno de garra y emoción, funciona como catarsis de todo lo acontecido anteriormente, el colofón a una película muy enraizada en su tiempo que supone el paradigma de un autor, David W. Griffith, con el que el cine tendrá siempre una deuda pendiente.
A continuación, una de las numerosas películas cortas que Griffith rodó bajo la producción de Biograph, "The house of darkness" de 1912, con la participación de Lillian Gish y Lionel Barrymore entre otros actores.

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